miércoles, 9 de diciembre de 2009

Trueque

El viejo Rosales tenía la costumbre de lavarse la boca con tiñer después de haber disfrutado de su suculento chaulafán. Era cosa de todos los domingos. Al tercer repique de la misa de las 12, emergía de una choza esquinera que tenía como casa, uniformado, con su insigne boina roja de coronel , y a paso firme caminaba cuatro cuadras, dos casas y medio metro para ingresar al colorido Chifa My Fucking Mother.
En la mesa 4, se quitaba la boina. Pasaba una peinilla por unas cerdas blancas que le caía sobre los labios, y haciendo un ademán tembloroso, llamaba al mesero más cercano. “Oye muchacho, dame pasando un arroz con pollo”. Con el manjar chino en sus narices, el viejo empezaba a mascullar alguna oración en un idioma desconocido, se persignaba tres veces 1,2,3 para hundirse finalmente en un proceso perenne de mastica-traga.
:)
Lo del tiñer lo dedujo el canillita que vivía al frente del viejo. Entre burlón y estúpido, fue anunciando de casa en casa, con esa voz de yena desnutrida, que el viejo muy bruto había confundido la caneca de agua con una de tiñer, y que encima por poco se fuma un tabaco. Nadie le creyó. Pero el acto desesperado del niño ayudó a conocer que sí, que el viejo Rosales se lavaba la boca con tiñer; y que no, que no era un accidente, sino más bien un acto de culto.
Como sea…. en un domingo cualquiera, cuando el viejo se encontraba en pleno masculla-traga, un extraño de terno y casco apareció en el My Fucking como neo-huérfano en un orfelinato. <>Algo le insinuó acerca de la choza esquinera que se desleía cuando hacía aguas y sobre un departamento alfombrado con mayordomo incluido. Algo, porque la dentadura atorrándose en la tráquea del viejo obligó a que la conversación se detenga. “No, no y no” “No insista” “Le he disho que no”, dijo el viejo Rosales con la dentadura en mano para largarse definitivamente para su choza.
;)
Las construcciones del barrio fueron cayendo como un castillo de naipes al que le llega un pequeño soplo de brisa y se desploma. Pero sobre las ases, las reinas y las picas, se levantaron unos armatostes inmensos, planos, cuadrados, con cristales que reflejaban esmog, nubes, aves solitarias, aviones distantes, todo, menos personas.
En tal confusión despareció el viejo.
Algunos dicen que al final accedió a vender la casa, y que con el dinero se internó en un asilo. Otros que había muerto al poco tiempo que empezaron las construcciones- no faltó quien lo incriminara con un Cartel mexicano….
Lo cierto es que hace pocos días un ejército de aprendices de bomberos rescató un poco de basura prehistórica de las cloacas del nuevo barrio. Nada del otro mundo. Nada en relación con el viejo Rosales. Nada. En realidad, el viejo desapareció, y despareció para siempre… y cuando los bomberos encontraron a un desperdicio óseo en trajes de camufleish lo rifaron sin remordimiento alguno.

7 pepazos de plomo para Andy Warhol

Tres. Son los sesentas. En específico junio del 68. Andy Warhol está pegándose la última pitada de un tabaco en el estudio cinematográfico de “The factory”. La ceniza cae hasta al piso, y antes de expulsar el último golpe de humo, un piedrazo metálico le atraviesa el pulmón derecho. Luego viene otro - este le perfora la ingle. Un tercero le llega a los bíceps. En total son seis. Seis balas que le atraviesan la epidermis y le empujan (y le botan) hasta el suelo, como si en cualquier momento un hueco inmenso estuviera por abrirse para tragarse al excéntrico de Warhol.

Dos. Julio del sesenta y dos. “¿100 latas de sopas, 100 latas de coca-cola? ¿No les parece acaso una burla? ¿Un insulto al arte?” pregunta el crítico Clemente Greenberg en su columna semanal del New York Times (15 de julio de 1962). “Es un publicista con suerte. Un mero espectador del arte. Un loco que convence con garabatos infantiles. Algo así como un arte pop”.

Uno. “Andrew….Andrew. Despierta”. Debe ser Julia. Abrí los ojos para confirmarlo. Ahí estaba mi madre, con una lata de sopa de tomate Campbell. Le dije que me tomaría la sopa más tarde. Esa sopa me gusta mucho. Ya no tanto desde que enfermé. Desde que enfermé mi madre me cuida más. Me trae historietas de Batman y Superman; me deja escuchar la radio todo el día; me deja hablar con el vecino que siempre va al cine. Pero ya no tengo tantos amigos como antes.
El viernes pasado, el doctor me dijo que debía estar en la cama todavía. Que me falta mejorar. Me dijo que siga dibujando y que para mi cumpleaños seguro estaré mejor. Ojalá. Por fin tendré 10.

Frame en negro. La operación duró más de seis horas. Cada una de las balas tuvieron que ser retiradas con la precisión de un escultor renacentista para que Warhol sobreviviera. Valerie Solanas huyó con la magnum 35mm para ocultarse en los suburbios neoyorquinos.La policía continúa con la búsqueda.

Inicio. “Señor Warhol…Señor Warhol”. Debo estar en un hospital. No quiero saber el porqué. Hace mucho que temo a los doctores.

“Señor Warhol. Créame, sigue vivo de milagro. Fue impactado por 6 balas en puntos sensibles del cuerpo.”
Ahora que lo dice…. Cómo está Mario! El recibió las primeras balas por mí. Digame que sigue vio.
Gracias a Dios. No. No tengo nada que testificar contra de Valeri. Es cierto, tenía sus razones.
Tengo que volver a guardar reposo. En realidad, los doctores saben que para mí esto es como otra serigrafía. Algo más de mi rutina. He pensado mucho en la muerte estos días. No puedo creer que en realidad estuve tan cerca.
Las latas de sopa, el retrato de famosos, los colores ya no me hacen sentir lo mismo de antes, ni los motivos. He mentido tantas veces acerca de mi afición a la cultura norteamericana, que estoy empezándo a creer que en realidad me gusta.
No, no he mentido. Sí, sí y sí. Cómo despreciar a esta sociedad que me adora por ser el exéctrico Warhol. Y no voy a mentir: eso me encanta.
Pero me cansó la simplicidad de mis trabajos. En serio, aveces, hasta yo me pregunto si eso en realidad puede ser llamado arte.
¨Pop¨. Sí, amo a este término. Define mi trabajo bastante bien. Y porqué no puede ser arte. Bah! Es arte. Nunca debí dudar.
Claro, fue por la muerte…. Pero la muerte también puede ser vista de una manera pop ¿o me equivoco?
No, yo nunca me equivoco. La muerte debe ser tratada como pop, como algo sencillo y rosa. Y yo soy Pop y acabo de ser muerte. Entonces, hagámoslo. Listo. Tratemos la muerte como nunca antes ha sido tratada: serigrafiemos el temor.

martes, 8 de diciembre de 2009

Los contorsionistas

La habitación, que a obscuras no era grande ni pequeña, tenía algún sistema de ventilación húmedo para que los miserables respiraran.
Todos habían sido amontonados en posiciones poligonales para alcanzar sin derrumbarse: unos parecían figuras egipcias estirando el cuello como camellos, y otros se incomodaban al sentir una posición kamasutrica que les rosaba la cara.
Al inicio algunos se esforzaban por conocerse: repetían sus nombres, sus aficiones, sus metas, y en más de una ocasión se nombró a un presidente, a un secretario y a una reina de belleza. Cuando creían estar dormidos, algún Vinicio despertaba al resto a gritos diciendo haber escuchado que una tubería cercana había explotado y que sería cuestión de momentos para que la grieta se extendiera hasta la habitación, o alguna Ana se lamentaba y pedía clemencia por un neonato que no podía ser amamantado.
A veces el ambiente obligaba a pensar que el espacio había sido completado con cadáveres, o con algún tipo de bolsas de mierda;entonces, unos a otros, se lamían los parpados para comprobar si habían muerto.
Así pasaban los momentos, y unos decían estar hambrientos, y otros preguntaban por la definición de hambre. Hasta que en cierto instante, una voz preguntó: ¨Oigan :¿Qué carajos hacemos en esta habitación?¨Se encendió una lámpara y empezó el conflicto.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Fratricidio porcino

Telegrama del escuadrón halcón inesperado 3:

13 de marzo. 16:40. Estimado Comandante Riofrío. Seré breve porque el tiempo es de lo menos que disponemos por el momento. Hoy, martes 13 de marzo a las 5:30 de la mañana, el escuadrón halcón inesperado número tres ha sufrido del ataque intempestivo de un grupo de paramilitares yanquis. El suceso acabó con la honorable vida de 15 de nuestros muchachos. El conflicto continuó hasta las 16:40, hora en la que nos deshicimos de los invasores. El campamento se encuentra en las mejores condiciones. Los rehenes duermen completos en sus cubículos. Hemos reforzado la vigilancia.

General Mario Cerda.

13 de marzo. 18:17. Comandante Riofrío. No he recibió ninguna respuesta suya. Acá las cosas empeoraron. Los malandrines neoyorquinos han destruido al campamento del escuadrón estrella del norte. El mayor Wilson Cerda, jefe de la base, me ha comunicado que se dirige a mí campamento con 4 sobrevivientes. Las municiones de ambos empiezan a terminarse. Le pido, cordialmente, enviarme refuerzos.

General Mario Cerda.

14 de marzo. 01:25. Comandante. Le ruego hacer apresurar al resto de hombres. El mayor Cerda y los 4 sobrevivientes me han informado que el ejército gringo ha destruido también al campamento Magdalena de los 13 discípulos. No he podido comunicarme con el teniente Marcos Cerda, líder de las magdalenas; pero los centinelas me han informado que los yanquis se aproximan de nuevo a este campamento. Insista prisa en los refuerzos.

General Mario Cerda.

14 de marzo. 03:42. Las tropas yanquis están a unos pocos kilómetros. Han aprisionado a casi todos nuestros centinelas. Esperamos a sus hombres. Las magdalenas lograron escapar del campamento antes del bombardeo. Se han instalado en nuestro fuerte.

GMC

14 de marzo. 04:05. Las cosas no mejoran. El avituallamiento de hombres nos ha obligado a tomar medidas drásticas. Hemos introducido a todos los rehenes en el sótano de suministros. No se preocupe, 4 hombres los vigilan con metralletas. Dos bombarderos han merodeado al campamento sin disparar. Parecen haber encontrado nuestras coordenadas.

Mario Cerda.

14 de marzo. 06:30. Comandante ¿Han sido sus tropas? Los bombarderos han caído como moscas quemadas para perderse en el bosque. Hace horas que no escuchamos de insinuaciones terrestres. No se preocupe, me adelantaré con un escuadrón mientras llegan sus refuerzos.

General Mario Cerda.





Telegrama del Comandante Juan Manuel Riofrío.


14 de marzo. 20:00. General Mario Cerda. Deténgase. Aléjese de la intemperie. Regrese a al campamento con todos sus hombres. AHORA. Todos sus telegramas han sido intercedidos por el escuadrón norteamericano Wolf. Acabo de recibirlos todos de golpe, como un tsunami. REGRESE. Le han tendido una emboscada. Los aviones en llamas no eran más que chatarras en fuego para distraerlos. Las tropas terrestres han rodeado su campamento. REGRESE. Insisto, le estaré mandando los refuerzos de inmediato.




Telegrama del mayor Nelson Villalba

15 de marzo. 03:04. Comandante Juan Manuel Riofrío. Lamento informarle que hemos llegamos demasiado tarde. El campamento de los halcones ha sido completamente diezmado;los rehenes, liberados. El único testigo del hecho, ha confesado moribundo: “murieron los tres Cerdas, por cabrones”.