sábado, 24 de octubre de 2009

El Huina Guilli


En los 20 años que llevo como psiquiatra no he presenciado un caso tan extraordinario como el de hoy. Las características psicopatológicas del hombre que se hacía llamar “el niño diablo” no se evidencia en ningún tomó ni enciclopedia de la salud. Por un momento pensé perder la razón; sin embargo, la necesidad de infundir mis nuevos descubrimientos me obligan a describir el inusual caso.

Ficha técnica del paciente.

Edad: no responde.

Sexo: Masculino.

Nombres: no responde.

Profesión: no responde…

Observaciones: el hombre mide menos de 30 cm. Se niega a responder con la verdad. Desvaría en cuanto a la edad: menciona tener siglos. Le da poca importancia a su nombre real, prefiere ser llamado “el niño diablo”.

Como se puede apreciar, el paciente presentabas\ rasgos claros de esquizofrenia paranoica, los que se desarrollan a lo largo de la sesión. Adjunto la entrevista a continuación .

P: ¿Cuénteme por qué vino acá?

Porque soy inocente. Nu querer ir a Iglesia porque ai me dicen que ser culpable.

P: ¿Inocente de qué?

Yo no matar burrachitus que andaban pur la acequia. Utro matar . “Huina guilli” “niñu diablo” matar.

P:¿Borrachos, niño diablo? ¿De qué hablas?

Leyenda dice que Huina Guilli aparecer a borrachos después de fiesta. Huina Guilli apoderarse de mi cuando guagua, y nu dejarme crecer,hacerme duler la cabeza cuando pasan lus burrachos después de las fiestas. Ai, me da unas ganas de llurar como guagua y escunderme abaju del guabu. Tonces borracho acerca y me coje en lus brazus, y yu le digo “guai, guai, mirá ya tengu dientes” y le insiñu mes dientes, “mirá ya tengu cachus”, y le señalu me frente,…y tonces, le dego señurcito “mirá ya tengu garras ” y les clavu este pata de cabra en el pechu .

Peru todo es colpa del “Huina Guilli”. El meterse en me cuando chequetu. Pur eso yu no quiero ir a la iglesia, purque padre castigarme, y todo culpa del huina.Brujo no curarme, aura vengo a usted ductosito.

*

El paciente termina ahí su relato. Empieza a llorar. El psiquiatra se levanta, y revolviendo entre sus papeles, encuentra una jeringuilla para sedar al paciente. Le inyecta. Este queda completamente dormido.

En un lapso de 30 minutos, el psiquiatra alcanza a escribir un pequeño perfil del paciente. En medio de la transcripción, el paciente se le abalanza sobre su cuello. El médico despavorido, intenta neutralizarlo por segunda vez. Se inyecta asíl mismo.

El paciente aprovecha la oportunidad para descubrir un objeto minúsculo de entre su ropa. Los siguientes segundos de la grabación de la cámara de seguridad del consultorio son impactantes: un enano indígena de 25cm introduce una pezuña de cabra en el pecho del doctor. Comienza a reír. Atraviesa el pecho de lado a lado, y bailando en un charco de sangre grita: burracho, burracho,que crees que nu te he estado vigelando.

El paciente fue encerrado.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Me parece que falta cohesión, porque al principio narra el doctor algo que le pasó, algo extraordinario, pero si el indio lo mata, ¿cómo puede contarlo?

    el dialecto del indio me parece muy bien manejado, le aporta realismo

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